La degradación física y química de los suelos agrícolas plantea un desafío para la producción agrícola porque si no presentan las condiciones para el adecuado desarrollo de las plantas, éstas son más vulnerables.
Por Redacción Agro Orgánico*
Sinaloa, México. – Entre los muchos retos que enfrenta la agricultura, la prevención y control de plagas y enfermedades, así como la salud de los suelos, son una prioridad porque están estrechamente relacionados.
Al respecto, el doctor Carlos Alfonso López Orona, profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa, señala que la degradación física y química de los suelos agrícolas plantea un desafío para la producción agrícola porque si no presentan las condiciones para el adecuado desarrollo de las plantas, éstas son más vulnerables.
Ejemplo de ello –explica el también asesor de la empresa Humisol Orgánico– es el incremento de enfermedades edáficas en diferentes cultivos en la zona Bajío y Centro de México, tales como Fusarium en maíz; Streptomyces en papa; así como nematodos fitoparásitos.
En el caso de Sinaloa –agrega– quienes generan más problemas son los nematodos lesionadores, que como su nombre lo indica, causan “heridas” que provocan muerte celular. Estos son consecuencia de un funcionamiento deficiente del sistema vascular de las plantas, que a su vez es resultado de suelos con desequilibrios físicos, químicos y biológicos.
En este contexto, el ingeniero Alan Sepúlveda Gámez, director de Proyectos en Humisol Orgánico, recuerda que diversos problemas en el campo, derivados de factores como los monocultivos, impulsaron el desarrollo de Biohumisol Orgánico, un bioestimulante a base de humus de lombriz, con la concentración de ácidos orgánicos necesarios para ayudar a los suelos a obtener más nutrientes y que la planta crezca adecuadamente.
Si bien desde las primeras aplicaciones de este producto se observaron plantas más vigorosas, con mayor verdor, y raíces más fuertes, el doctor López Orona realizó un aminograma para medir la calidad nutricional del producto en relación con otros similares en el mercado.
Los resultados mostraron que los de otras marcas eran inferiores en calidad aunque tuvieran mayores cantidades de materia orgánica; asimismo, mediante el uso de la enzima beta – glucosidasa, un bioindicador para medir la salud y calidad biológica del suelo, se confirmó que Biohumisol Orgánico mejoró la calidad de los suelos donde fue aplicado.
Con base en las cualidades de este producto, la empresa buscó mejorarlo para no ofrecer “más de lo mismo” en un mercado en el que abundaban “enmiendas” orgánicas de dudosa calidad y eficiencia, destaca el ingeniero Enrique Muñoz García, director de Humisol Orgánico.
“Algunos productores no priorizaban la calidad de los productos, sino los precios. Incluso, después de observar resultados positivos en una parcela demostrativa, en ocasiones la decisión de compra se orientaba hacia las enmiendas más baratas. Por eso, nosotros trabajamos de la mano de expertos, como el doctor López Orona, para garantizar a los clientes la efectividad de nuestros productos”, agrega.
Con 20 años de investigación y desarrollo detrás, en la actualidad Humisol Orgánico tiene dos productos en cartera –Biohumisol granulado y Biohumisol líquido– siempre en mejora continua para atender las necesidades de los productores agrícolas.
Biohumisol granulado se aplica primero para “estructurar” el suelo y crear las condiciones adecuadas para el sistema radicular; posteriormente, la aplicación de Biohumisol líquido contribuye a reforzar la actividad biológica de la raíz.
Si bien la aplicación de estos productos ha demostrado su efectividad en diferentes cultivos, es en frutales y hortalizas donde los resultados han sido mucho más tangibles.
Ejemplo de esto –explica el ingeniero Muñoz– es la experiencia de un cliente productor de pimiento morrón y pepino en Guasave, Sinaloa, quien ha incrementado significativamente el volumen de producción de estos cultivos, gracias a la aplicación contínua, durante varios ciclos, de Biohumisol Orgánico.
Ponemos tanto énfasis en la recuperación de los suelos –agrega el doctor López Orona– porque necesitamos que éstos tengan un adecuado equilibrio entre las propiedades físicas, químicas y biológicas para que estén sanos y sean productivos.
Por otra parte, el ingeniero Sepúlveda Gámez destaca la importancia de adquirir insumos sanos e inocuos; en el caso de Biohumisol, cuenta con el registro ante Cofepris, así como con el aval de Primus Auditing Ops; y el registro en la Lista Nacional de Sustancias Permitidas para la Operación Orgánica Agropecuaria -normativa administrada por el SENASICA-; además del distintivo OMRI.
Esto –señala el director de Humisol Orgánico– marca la diferencia en relación con productos “baratos” que prometen los mismos resultados. “Tuvimos una experiencia con un cliente donde, después aplicar nuestros productos por cuatro meses en cultivo de pimiento, logramos que el fruto tuviera paredes más gruesas e incrementara nueve días la vida de anaquel.
Sin embargo, el cliente eligió elaborar y aplicar su propia enmienda, a partir de un lombricario. Posteriormente, hicimos muestras de ese producto y encontramos una cantidad inferior de materia orgánica, además de coliformes fecales; esto pone en riesgo toda la cadena de producción”.
Por otra parte, el ingeniero Muñoz García precisa que los asesores de la empresa entienden que cada productor es diferente, por lo que las propuestas se elaboran como “trajes a la medida”.
“Para nosotros es importante ofrecer un producto de buena calidad, que garantice plantas sanas. Porque si tienes una planta sana, vas a requerir menos inversiones en otros insumos.
También, es importante que los productores comprendan que si el deterioro de los suelos ha tomado décadas, no podemos revertirlo en un año o dos. Recuperar los suelos implica un proceso que también requiere un cambio cultural para transformar la agricultura”, concluye el directivo de Humisol Orgánico.
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