El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, que mide las variaciones en una cesta de productos alimenticios comercializados a nivel mundial, subió un 2.4% con respecto al nivel revisado de febrero.
Roma. — Los precios mundiales de los alimentos subieron en marzo a su nivel más alto desde septiembre del año pasado y podrían seguir aumentando si continúa el conflicto en Oriente Medio que ha provocado el alza de los precios de la energía, informó este viernes la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
«Las subidas de precios desde que comenzó el conflicto han sido moderadas, impulsadas principalmente por el aumento de los precios del petróleo y amortiguadas por la abundante oferta mundial de cereales», apuntó en un comunicado el economista jefe de la FAO, Máximo Torero.
El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, que mide las variaciones en una cesta de productos alimenticios comercializados a nivel mundial, subió un 2.4% con respecto al nivel revisado de febrero. Se sitúa un 1% por encima de su valor de hace un año, aunque casi un 20% por debajo de su máximo de marzo de 2022, alcanzado tras el inicio de la guerra en Ucrania.
Específicamente, el índice de precios de los cereales aumentó un 1,5% con respecto al mes anterior, impulsado por un incremento del 4,3% en los precios internacionales del trigo debido al deterioro de las perspectivas de cosecha en Estados Unidos y a las expectativas de una reducción de las siembras en Australia a causa del aumento de los costos de los fertilizantes.
Los precios mundiales del maíz subieron ligeramente, ya que la abundante oferta mundial compensó las preocupaciones sobre los costos de los fertilizantes y el apoyo indirecto de las mejores perspectivas de demanda de etanol vinculadas al aumento de los precios de la energía.
Los precios del arroz cayeron un 3,0% debido al calendario de cosechas y a una menor demanda de importaciones.
Con información de Reuters






