Con un incremento del 4% en total y del 16% sólo en arándanos, México mantiene su posición como principal proveedor de frutos rojos frescos para Estados Unidos.
Por Redacción Agro Orgánico
En 2026, la producción mexicana de frutos rojos —incluyendo arándanos, frambuesas, moras y fresas— aumentará 4%, alcanzando un volumen de 1,2 millones de toneladas métricas. Este crecimiento se debe principalmente a las inversiones de la industria mexicana en variedades mejoradas, la adopción de técnicas de cultivo modernas y la optimización de los tiempos de cosecha para aprovechar los precios más altos en los mercados internacionales.
Estas son las previsiones más recientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) respecto a la producción de berries en México, detalladas en el reporte Berry Annual Voluntary, elaborado con base en datos de la Global Agricultural Information Network (GAIN).
De acuerdo con el reporte, publicado el pasado 11 de marzo, de las berries cultivadas en México la más importante en cuanto a volumen sigue siendo la fresa, que representa el 54% de la producción total.
Sin embargo, se prevé que la producción de arándanos crezca considerablemente, debido a que –apunta el documento– los productores mexicanos se han centrado en los mercados premium, aprovechando la primavera para ganar terreno a las exportaciones peruanas al mercado estadounidense.
Con base en lo anterior, el USDA estima que México mantenga su posición como principal proveedor de frutos rojos frescos para Estados Unidos en 2026.
Cabe recordar que la industria de las berries en nuestro país se concentra principalmente en dos periodos: desde finales del invierno hasta la primavera, de enero a junio; y finales del otoño, de noviembre a diciembre. Todas las variedades de berries experimentan una importante caída en la producción durante los meses de verano (de julio a septiembre), cuando las cuotas de mercado alcanzan sus niveles anuales más bajos.
Por otra parte, el reporte enfatiza que el clima y la disponibilidad de agua siguen siendo factores clave que influyen en el sector de la producción de berries en México. La persistente sequía durante gran parte de 2024 y principios de 2025 en las zonas productoras del norte y noroeste del país provocó un endurecimiento de los controles de riego y una mayor competencia por el agua.
Sin embargo, a partir de junio de 2025, el aumento de las lluvias mejoró los niveles de los embalses nacionales y redujo la extensión de la sequía a principios de 2026, aliviando así la presión sobre el suministro de agua.
En todos los tipos de berrries, los productores siguen invirtiendo en sistemas de riego más eficientes, cultivos protegidos y variedades tolerantes a la sequía para mitigar los riesgos climáticos e hídricos, así como mantener los rendimientos.
El artículo completo, en la edición 53 de Agro Orgánico: https://agroorganico.info/ediciones-digitales/#






