Esta industria destaca por su liderazgo e innovación; sin embargo, sostener su crecimiento implica adaptarse a un contexto económico –y político– volátil, así como a los ajustes constantes en los mercados internacionales.
Por Ana Isabel Rodríguez*
Fotos: cortesía AMHPAC
Nayarit, México. – Sólo en el periodo 2025 – 2026, la membresía de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida, A.C. (AMHPAC) produjo 1 751 000 toneladas de hortalizas en ambiente protegido (invernadero, malla sombra y macrotúnel), 5.55% más que en el mismo periodo inmediato anterior.
De acuerdo con la AMHPAC, el valor de dicha producción se estima en US$2 366 000, 4.5% más que en el ciclo 2024 – 2025, lo que destaca la significativa contribución de esta industria para que el sector hortofrutícola nacional alcanzara una balanza comercial superavitaria.
A pesar del crecimiento sostenido del sector, esta agroindustria enfrenta desafíos en materia laboral, de sostenibilidad y comerciales que si bien no son nuevos, tienen una fuerte presión política y comercial impulsada desde la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Al respecto, durante la ceremonia de inauguración del Congreso AMHPAC 2026 –celebrado del 2 al 4 de septiembre en Punta Mita– el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Jorge Esteve Recolons, destacó que el campo, “a pesar de todos los vientos en contra”, sigue creciendo al ser un sector dinámico y resiliente.
“Nuestro sector crece tres veces más de lo que crece nuestro país; y en ello hay que reconocer el trabajo que han hecho ustedes, los productores, para conquistar mercados como el norteamericano. Les han mostrado a los americanos cómo hacer el trabajo: mientras en Florida, por ejemplo, la producción no ha crecido en los últimos 20 años, en México han duplicado la productividad por hectárea, gracias a que cuentan con mucha mejor calidad, genética y variedades”.
En cuanto a las controversias comerciales y los señalamientos en materia de inocuidad hacia las exportaciones agrícolas nuestro país, lamentó que Estados Unidos pretenda bloquear a través de aranceles, como una medida proteccionista que cierra la puerta a la competencia.
“Me sorprende que el gobierno de Estados Unidos actúe a costa de los consumidores americanos; encuentro preocupante que, por ayudar a unos cuantos agricultores, que no llegan a mil, en pocos estados, afecten a 350 millones de consumidores en la unión americana”.
Asimismo, reconoció el liderazgo de Germán Gándara Fernández al frente de la AMHPAC y el trabajo coordinado de la asociación con organizaciones de productores en estados como Baja California, Jalisco, Sonora o Michoacán, por mencionar sólo algunos.
“A pesar de tener diferentes intereses, ustedes están trabajando por el bien colectivo de México. Eso es algo que no es usual ver en muchos organismos, pero la AMHPAC lo hace y es lo que va a sacar al país adelante”, apuntó Esteve Recolons.
Cumplimiento de las normas laborales
Como parte del programa de conversatorios y conferencias que formaron parte de la edición 2026 del Congreso AMHPAC, la conferencia “Impacto de la reforma laboral en el sector primario mexicano”, impartida por Lola Aguirre González, socia fundadora del Despacho Aguirre, Aguirre y Asociados, S.C., explicó las implicaciones del Certificado Laboral para la Agroexportación, protocolo que entró en vigor el 15 de septiembre de este año.
Aguirre González señaló que, si bien se busca el cumplimiento de todas las obligaciones laborales, por parte de las agrícolas, el énfasis está en el pago de seguridad social y los contratos colectivos.
En una primera fase, dijo, la certificación se enfocará en la industria del aguacate; y posteriormente, se ampliará al sector de berries. De acuerdo con la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), el protocolo se irá perfeccionando para que no entorpezca el flujo comercial y las exportaciones. Por ello, se prevé que en alrededor de 12 meses se pueda implementar como un programa permanente.
“La pretensión es lograr el cumplimiento de las obligaciones en cuanto al pago de seguridad social, porque hoy por hoy el cumplimiento en este rubro y en contratos colectivos, es muy bajo. Esta obligación está en el capítulo 23 del T-MEC y actualmente, el cumplimiento de los contratos registrados no llega siquiera al 15%”, precisó.
Con base en lo anterior, urgió a las agrícolas a revisar los niveles de cumplimiento en materia laboral para evitar que Estados Unidos implemente medidas que puedan frenar las exportaciones de México.
Finalmente, comentó que, de acuerdo con información de la STPS, el siguiente producto en entrar en el protocolo para 2029 sería el tomate y quizá, el pimiento. Respecto al tomate, confió en que el ordenamiento de la industria y el arduo trabajo que ha realizado para cumplir con el esquema de exportación vigente serán una herramienta cuando se requiera el certificado laboral.
La nota completa, en: https://agroorganico.info/ediciones-digitales/






